domingo, 20 de julio de 2014

Cine con mayúscula.

Como españoles que somos, nunca sabemos valorar lo que tenemos. En este caso ni a nuestros autores ni a nuestro cine. Si Alex Angulo llega a ser un actor estadounidense y Alex de la Iglesia un director, al menos, rodando en aquel país, películas como "El día de la bestia" y "Acción Mutante" serían películas de culto en todo el mundo. En los dos casos la critica, la parodia, el reflejo de una sociedad, la forma de tocar temas como el poder de la iglesia, el terrorismo, el imperio de los pijos y modernos, el consumismo, los nacionalismos, el costumbrismo implícito en fin, hubieran situado estas cintas en las alturas mundiales de un Tarantino o un Scorsese. Pero aquí los primeros que no nos lo creemos somos nosotros y hablamos de cine "de pasar el rato", sin más lecturas ni análisis. Ahora todo el mundo del cine llora, pero ni desde los gobiernos, ni desde ciertos profesionales, ni siquiera de cierta parte del público se valoran a los actores ni al cine español como es debido. Me duele, sinceramente, cuando incluso la critica especializada no las llega a valorar porque hay gente que ha puesto, pone (y sin duda seguirá poniendo) mucha inteligencia, pasión y trabajo en nuestro séptimo Arte y con medios que en otros sitios dan risa. Triste la muerte de este gran actor. DEP.

jueves, 17 de julio de 2014

Gratuito

Al utilizar ciertas maquinas y los servicios que nos ofrecen, muchos piensan que se trata de algo gratuito y creo importante señalar su carácter comercial y lucrativo. Es cierto que existen, por fortuna y por el empeño de grupos de población y ciertos profesionales, medios libres de publicidad, pero se limitan al sector publico y, por desgracia, muchas veces no son los más demandados. Sí, sé que muchos opinarán: bueno, ¿qué más me da una publicidad en un lateral de mi muro de Facebook que ni siquiera miro?. En realidad sí que nos afecta y sobre todo porque se combina con múltiples estrategias de marketing moderno. Es mejor poner un ejemplo para entendernos. Si queremos promocionar la bebida X además del anuncio lateral en el Facebook, encontraremos la marca al abrir un video de Youtube, al visitar cualquier página de internet (sea de lo que sea), pasear por la calle, escuchar la radio, ver deporte… Al final, ante tal bombardeo de publicidad, cuando en una promoción “regalan” un vaso de muestra de dicha bebida con nuestra pizza, nuestra hamburguesa, en el restaurante chino, en el chiringuito de la playa… nos preguntamos: “¿por qué no? Es gratis”. Además gracias a los datos que facilitamos en las redes sociales los productos que nos anuncian son los que, según nosotros mismos, nos gustan.
Uno podría argumentar que no, que es muy fiel a la bebida que quiere y que no va a cambiarla por mucho que insistan. El problema es que no estamos hablando de una bebida si no de TODO. La ropa, la comida, el programa de televisión, lo que leemos, los automóviles que conducimos, las medicinas que usamos, la colonia que nos ponemos… Así, uno es tan feliz usando Youtube y aceptando esos segundos de publicad de una marca, pero se nos anima a que ciertos vídeos los califiquemos, los añadamos como favoritos, los compartamos, hablemos de ellos… en fin que trabajemos para ellos “gratuitamente”. Porque nosotros mismos trabajamos ahora para las compañías de publicidad sin saberlo y cuando alguien dice que le gusta el último video de Juegos de Tronos estamos contribuyendo a grandes ventas mundiales del producto y a todo el merchandising que gira sobre él. Además siendo seres sociales y gregarios, cuando en determinado momento en un foro (chat, página, discusión) se alaban las maravillas de la última película de Disney (que no tiene ni que parecer siquiera que es para niños porque la multinacional tiene muchas filiales - Touchstone Pictures es una compañía Disney y ha producido películas tan aparentemente adultas como “Ojos de serpiente” de Brian de Palma -) uno puede quedar como un idiota si da una opinión contraria. No es nuevo exhibir una marca en la camiseta que llevamos o el coche que conducimos con la inútil presunción de que nos hace diferentes. Nos parece incluso “bonito” y a nadie, o casi nadie, se le ocurre arrancar la etiqueta de la ropa o el logotipo del vehículo.
Se habla mucho sobre la piratería de internet, pero de estos temas no se comenta casi nada. Se crean películas, libros, músicas y si somos “como es debido” nos esperaremos a que las emitan  en el cine, por la tele o en la radio… después de horas y horas de publicidad de estos mismos productos y miles más. Si tenemos poder adquisitivo para comprar la copia en un comercio al uso (hoy en día puede ser en la misma Red), también sufriremos la publicidad en el centro comercial (real o virtual). Pero incluso, aunque no actuemos correctamente y decidamos bajar una copia supuestamente ilegal (más de un producto se lanza a esas redes para promocionarlo por compañías “legales”), también estaremos soportando la publicidad de esas páginas y aportando datos como nuestra dirección en internet o nuestro correo electrónico… para seguir recibiendo publicidad “legal”.

De esta manera no nos extrañe ver el anuncio donde la pobre ama de casa dice, con cara arrepentida y triste, que sí, que usa un producto y la figura de la madre, detrás de ella, chivándose al técnico de reparaciones, en tono de burla y desprecio: “sí, lo usa de marca blanca”.

miércoles, 16 de julio de 2014

Parecidos razonables

Muchas obras de Arte se caracterizan por reflejar, con más o menos exactitud, casi siempre con crítica, personajes, caracteres, situaciones del mundo cotidiano que nos rodea y con una calidad artística, en la forma, al menos reseñable. 
Hoy he vuelto a ver una película en la que vemos a un empresario despiadado, que maltrata a sus empleados, cuyas empresas contaminan el medio ambiente y que para conseguir realizar sus ambiciosos e innecesarios proyectos en la ciudad decide apoyar a un criminal para que sea alcalde. Este, para conseguir alcanzar su puesto, se dedica a asustar a los ciudadanos incrementando la delincuencia y justificar así su elección. El desalmado empresario tiene una secretaria, víctima también de los desmanes de él, despreciada e ignorada por sus superiores, que vive sola, abandonada por su pareja, rodeada por sus gatos y sus peluches, agobiada por la publicidad machista que la impele a ser seductora y por, todo ello, medio neurótica. Ella, para superarse a si misma y remontar las circunstancias que la rodean, después de un traumático accidente, se transforma en una mujer dura, que utiliza su ingenio, sus encantos femeninos para para dominar y seducir a los hombres a su antojo y alcanzar lo que le era negado: controlar hasta cierto punto su vida, siempre con unos traumas psicológicos no superados totalmente.

Pensando que conozco personas parecidas a algunos de estos personajes y situaciones sociales y políticas similares, y más en los tiempos que corren, reveía “Batman vuelve”. Como ya comenté en una crítica anterior, me agota Tim Burton volviendo siempre a sus estereotipos góticos (que mal me parece que hayan calificado así ese movimiento obscuro y siniestro siendo el gótico en arquitectura tan luminoso y espiritual), pero he de reconocer que es una película que se puede ver con más de una lectura y que, por supuesto, va mucho más allá de todos los demás films sobre el súper héroe murciélago hechos hasta ahora. Evidentemente no se trata de una obra maestra pero no me parece conveniente descartarla como obra, menor, de arte.

lunes, 14 de julio de 2014

¡Gracias!

Hay personas, que como nosotros los disminuidos, los discapacitados, los minusválidos (elijan lo que consideren más "políticamente correcto") solo podemos llevar una vida digna, más o menos aceptable, gracias al trabajo de otros seres humanos. Muy conscientes algunos y otros incluso sin saber de lo positivo de sus acciones, hacen que, no todos desgraciadamente, podamos levantarnos de una cama, comer, trabajar, disfrutar del ocio... Son científicos, médicos, psicólogos, filósofos, ingenieros, artistas, músicos, cineastas, políticos, bomberos, policías... y gente de la calle sin más preparación que una buena voluntad y el deseo de que los Derechos Humanos sean realidad. El artista que crea una obra que remueve conciencias, el técnico que inventa un tipo de ayuda para un astronauta, el líder sindical que mejora las condiciones laborales en una empresa, el músico que crea una composición bella, la persona que te ofrece su ayuda para cruzar una calle o subir al automóvil..., contribuyen, directa o indirectamente, a que la sociedad en general avance, mejore y las minorías, marginadas por unas causas u otras, podamos sentirnos un poco menos desamparadas, un poco menos víctimas de los vaivenes de las enfermedades y los condicionantes físicos y sociales. Por eso, a todos ellos: ¡gracias!.

domingo, 8 de junio de 2014

¿Quieres?

¿Quieres ir hacia el horizonte conmigo,
ver juntos la puesta del sol?
¿Quieres que nos emocionemos
con las risas de los niños,
que juntos nos pongamos tristes
en las tardes de lluvia?.
Nos escucharemos
las anécdotas tontas
que a todos los demás aburren,
los recuerdos que son
solo nuestros.
¿Quieres?.
Y cuando estemos uno con el otro
sabremos que hemos llegado a casa,
Que el odio, la envidia
ya no pueden con nosotros,
que juntos
ya no existe la rutina.
Sentir que hay alguien ahí fuera,
una piel que acepta las caricias
una mano donde la nuca
reposa.
saber que tengo (tienes)
para ti (para mí)
los más, apasionados,
dulces de los besos.
¿Quieres?.

domingo, 11 de mayo de 2014

Elysium

Lo mejor y lo peor (socialmente) de Elysium es que nos habla de un futuro que ya está prácticamente aquí: un mundo para ricos, donde la sanidad es un lujo reservado a las clases adineradas, que viven en un paraíso propio alejado de la masificación, la polución y las fábricas que trabajan para ellos. La medicina permite sobrevivir en el trabajo hasta el momento de la muerte (lo cual lleva al protagonista a rebelarse - al dueño de la fábrica solo le interesa que no se manche la ropa de cama de la enfermería - ). La robótica y el ciudadano obrero son siervos para esos que se pueden permitir toda clase de lujos. Algunos humanos modificados por la ingeniería, como ya sucede hoy en día con nuestras prótesis, marcapasos, etc., son los que tienen alguna posibilidad de enfrentarse al poder que los oprime (idea de la distopía ya sugerida por películas como la saga Robocop, Distrito 9 y en el pasado por La fuga de Logan, El planeta de los simios, La máquina del tiempo, 1984 y Metrópolis como iniciadora) en línea con las modificaciones corporales de David Cronenberg. Pero quizá es la primera vez que se expone tan abiertamente la idea de que nuestro planeta va a quedar, de seguir así, como el vertedero de los multimillonarios que no se van a manchar las manos y que vivirán en sus urbanizaciones, satélites artificiales o planetas alejados de “lo que contamina” en cualquier sentido.
La cinta en si está correctamente realizada y usa el aspecto tan de moda últimamente de “tecnologia sucia”  (es decir, los robots, las naves espaciales, los paneles instrumentales por ejemplo, no aparecen ya flamantes y nuevos, como ocurría en las lejanas Guerra de las galaxias, 2001 Regreso al futuro y Star Trek (primeras películas) - algo que considero un error en las recientes Guerra de los Mundos, Minority Report, El hombre bicentenario, Independence day, Avatar, Tron, Oblivion, etc… Yo robot estaría en el punto medio - ) si no como maquinas usadas y más cercanas. Los humanoides presentan huellas de desgaste, los paneles de instrumentos son más resistas y funcionales, las armas parecen posibles técnicamente. Aspecto visual iniciado por Alien, Blade Runner, Brazil, Abyss, Depredador y continuado por Matrix, en la mencionada Distrito 9 y Prometheus, seguido incluso en la serie Falling Skies. Dune tiene su propia estética fruto de la riqueza visual de su director, pero la tecnología es también verosímil y realista dentro la parafernalia de la monarquía futurista.
Con una fotografía y música adecuadas, iluminación, maquillaje y vestuarios correctos, destacan como se espera de una película semejante, los efectos especiales.
Mat Demon es el protagonista, con una actuación no muy lejana a la que exhibe en la saga Bourne (aunque ya sabemos que es capaz de llevar a buen puerto mejores papeles - Syriana -) y tiene como oponente a nuestra querida Jodie Foster, haciendo de mala malísima en un rol que domina a la perfección: la ejecutiva ambiciosa y sin escrúpulos - Plan oculto -, muy alejada ya de la tímida Clarice Starling del Silencio de los Corderos.

En fin, una cinta para ver y disfrutar y, de paso, pensar un poco.

sábado, 10 de mayo de 2014

Azul 10

Convertiste en luna mi deseo blanco,
desbordaste mis ríos, mis acequias
y todo fueron fanfarrias y redobles de timbales.

Sueños de caracol
el susurro de una palabra,
una sugerencia
al rozarme.
El vuelo 
de tu falda.

Tú hacías la magia. 

Todas las sonrisas nuestras
eran cómplices
en las mañanas,
y las noches 
se hicieron para el deseo

de tenerte
de tenerme,
ebrio de orgasmos.

Así pasó del rosa
al negro,
las margaritas
crecieron en orquídeas,
el satén
en terciopelo.

Un fuego muy muy lento.

Y ahora,
lejos del Paraíso,
busco
en todas las pupilas
tu mirada.
Añoro el bajo continuo,
la sensación cálida,
la caricia entre las sombras,
tu palabra.

Hicimos de los puentes 
cenizas aburridas
y ya no se puede bajar de la montaña.
Arriba,
solo el cielo.

¿Te acuerdas de Lulú?.
"Un amor que no se toma a la ligera".

Después de Florencia,
de París,
del otoño en Madrid...
Después de ver el sol atardecido
sobre la Alhambra,
una tormenta obscura
en las montañas de León, 
intuir, abajo, el paso lento del Júcar,
o el cielo de Barcelona,

no queda nada.

Después de tus abrazos,
solo máscaras
venecianas.

Todo es de color,
pero siempre he preferido el blanco y negro,
ese toque azul y triste
el recuerdo de todo lo que te quise.